Medicalizar la Mente (Comentario de Esther Sanz)

Medicalizar la mente

Medicalizar la mente es, además del título del último libro que he leído (y que, a continuación os resumo), la principal propuesta de los actuales políticas sanitarias y servicios de salud mental para tratar el sufrimiento humano.

Así, al mismo tiempo que aumentan los cuadros diagnósticos y las personas diagnosticadas de trastornos mentales en el mundo, va creciendo de forma imparable el gasto farmacéutico, los beneficios de la industria y las inversiones en investigaciones de tipo biológico y genético.

La postura del autor de este libro y la de muchos otros psiquiatras y psicólogos clínicos, no consiste en  demonizar la psicofarmacología ni sus indudables beneficios cuando es utilizada de una manera racional, razonable y consensuada. 
Más bien, y esta es mi apuesta personal basada en la experiencia de autores como Richard Bentall o Johan Cullberg y las aportaciones de los propios afectados, el cambio necesario para imprimir un giro al estado actual de nuestros servicios de salud mental, vendría de la mano de propuestas como las que expongo a continuación:

1- La integración entre las distintas fuentes de conocimiento (biológicas, psicológicas y sociales), de cara a mejorar tanto los tratamientos como la comprensión de los trastornos mentales (frente al reduccionismo biologicista radical o cualquier otra clase de reduccionismo).

2- La priorización de los síntomas, dificultades y necesidades concretas del afectado como dianas de los tratamientos (frente a las etiquetas diagnósticas).

3- Los sistemas de salud mental  basados en el modelo de la recuperación (frente a las conceptualizaciones de cronicidad, irreversibilidad y  deterioro inevitable en los trastornos mentales graves).

4- La implantación de la alianza terapéutica como eje central del tratamiento, donde primen las relaciones horizontales, el respeto, la calidez y la empatía (frente a las actitudes coercitivas, paternalistas y  verticales).

5- Las intervenciones comunitarias y la priorización de los problemas sociales y laborales (frente a la exclusividad de tratamientos biológicos y psicológicos).

6- La autonomía, autoestima, autoeficacia, relaciones sociales y calidad de vida como indicadores de mejoría (frente a la pura eliminación del síntoma).

 

A continuación os dejo algunos extractos del libro Medicalizar la mente a modo de resumen e invitación a la reflexión y la crítica:  

    

UN POCO DE HISTORIA:

   Haciendo así alusión  a tres tipos relativamente independientes de anormalidad, puede que con causas diferentes.

  1. Emoción expresada: en el curso de la enfermedad mediante la exposición a familiares críticos, hostiles, muy emocionales o sobreprotectores. El mecanismo mediante el cual estas actitudes dañan es el descenso de la autoestima.
  2. Comunicación desviada: discurso vago, fragmentado y lleno de contradicciones (relación con trastornos del pensamiento).
  3. Apego inseguro: relación entre apego inseguro e ideas paranoides, ya que las personas con apego inseguro son propensas a tener grandes dificultades para confiar en los demás. Por ej. los niños con padres con psicosis son especialmente propensos a volverse psicóticos si son criados en instituciones o si tienen relaciones muy insatisfactorias con sus padres.

En SÍNTESIS podemos establecer una posible conexión entre:

Texto escrito por Esther Sanz (Psicóloga Clínica Área Externa Salud Mental Tenerife)