Psicoterapia y Fe

ACADEMIA DE CIENCIAS

REPÚBLICA DOMINICANA 

PSICOTERAPIA Y FE

19 de mayo 2005 

Dr. Carlos De Los Ángeles

Prof. de Psicopatología y Psiquiatría Clínica.

Hosp. Psiquiátrico Padre Billini.

Residencia de Psiquiatría UASD-SESPAS 

 

C O N T E N I D O 

 

1-    INTRODUCCIÓN. 

2-    FUNDAMENTOS DE LA FÍSICA ACTUAL. 

3-    IMPLICACIONES PARA LA PSICOTERAPIA.

4- EPÍLOGO.

 

1- INTRODUCCIÓN. 

Cerebro-mente es un campo de investigación que vengo estudiando desde 1978, cuando asistí al curso “Biocibernética en la clínica práctica” impartido por el Prof. José Calle Guglieri en el Hosp. Clínico de San Carlos de la Universidad Complutense de Madrid.

Luego, en 1982 introduje la Teoría General de Sistemas en nuestra comunidad científica durante el III Congreso Dominicano de Psiquiatría y en 1990 presenté puntos de vista similares en la mesa redonda “Impacto del desarrollo social en el comportamiento humano” organizada por la Sociedad Dominicana de Psiquiatría y la Asociación Dominicana de Psicólogos (Hoy Colegio).

En 1993 llegó a mis manos un pequeño libro de Andrés Mendoza: “Dios y la Ciencia” en el que resumía y comentaba un libro homónimo del venerable filósofo francés Jean Guitton  y dos astrofísicos, los hermanos Bogdanov (1991).

Estas fuentes bibliográficas me llenaron de sorpresa y asombro. Un universo de conocimientos se presentaba ante mí, retándome a explorarlo. Desde entonces, me he dedicado a estudiar física clásica, física relativista y cuántica, lo que me ha obligado a estudiar matemáticas y a profundizar mi afición por los estudios filosóficos. Para entonces me aferraba a la firme convicción de que al final del camino habría una estrecha ligazón, por demás beneficiosa, con la el quehacer psiquiátrico y psicológico.

Para esta labor me fueron de incalculable valor los enjundiosos artículos que publicaba el Dr. Pablo Iñiguez en la revista “Acta Médica Dominicana” en los que abordaba temas de cosmología y de física de partículas.

En septiembre de 1995 presenté ante el VI Congreso Dominicano de Psiquiatría un trabajo sobre  abordaje espiritual en psiquiatría que titulé Ciencia, Razón y Fe, como homenaje a un libro homónimo del físico y filósofo español  Mariano Artigas, debo confesar que dicha osadía la cometí con un cierto grado de temor al fracaso, sin embargo, me llevé la agradable sorpresa de que fueron los psiquiatras jóvenes y los psicólogos quienes le dieron la mejor acogida. Ya para el 8 de diciembre del mismo año fui invitado por el Dr. César Mella Mejías, a la sazón presidente de la Asociación Médica Dominicana, a dictar una conferencia magistral sobre el tema. Aquella noche recibí el honor de que los profesores Enerio Rodríguez Arias y Pablo Iñiguez comentaran la conferencia.

El hecho es que a pesar de estas exposiciones públicas y el buen grado de aceptación, me sentía insatisfecho y hasta cierto punto frustrado con el trabajo realizado. Necesitaba comunicar más y mejor los hallazgos de la investigación. Por otro lado, algunos colegas me requerían mayor claridad en el tema del abordaje espiritual en salud mental. El profesor Fernando Sánchez-Martínez fue muy exigente en este reclamo. Entonces me dediqué a escribir el libro Ciencia, Razón y Fe. La Nueva Física y el Nuevo Pensamiento, el cual pusimos en circulación en mayo 2004 en el Paraninfo de Ciencias de la Salud de la UASD.

A partir de la lectura de dicho libro es que surge la idea de los profesores Nelson Moreno Ceballos, presidente de esta augusta academia, y Huberto Bogaert, de discutir estos temas en la noche de hoy y, que iniciamos con la parte de psicoterapia y fe, así como los aspectos filosóficos involucrados en estos nuevos horizontes del pensamiento.

2- FUNDAMENTOS DE LA FÍSICA ACTUAL.

Permítanme reseñar con la mayor brevedad posible los hechos más sobresalientes de la física actual.

Tanto para Platón (427-348 a.C.), como para Isaac Newton (1643-1727) el espacio y el tiempo eran entidades distintas porque en ellas dominaban las propiedades geométricas de Euclides (Siglo III a.C); no obstante, Platón fue el primero en vislumbrar una existencia sin tiempo. Por ejemplo, las verdades matemáticas son atemporales.

Por otro lado, para Kant (1724-1804) el espacio y el tiempo son dos entidades distintas, sin embargo, aseguró que el percibir un “antes” y un “después” pertenece a la mente que percibe debido a nuestra incapacidad para registrar nada sin un esquema espacio-temporal  La base somatofuncional de este hecho se encuentra, como ustedes saben, en la asimetría entre los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro. De hecho el hemisferio izquierdo procesa la información de manera secuencial y se dedica al campo de lo lógico-racional, mientras que el derecho procesa en paralelo, es decir, miles de procesos simultáneos y se especializa a procesos deductivos, modelando la vida emocional. En definitiva podemos decir que el izquierdo es analítico y el derecho realiza la síntesis.

La física como ciencia se puede dividir en dos etapas:

Primera Era: Corresponde a la física clásica, la que estableció el catálogo de los movimientos, pero, sin definir al movimiento (Newton) y que resulta válida para cuerpos grandes y de velocidad reducida. Además, las ecuaciones de campo de Maxwell sistematizaban los efectos eléctricos y magnéticos y los unificaba en el electromagnetismo.

La segunda Era de la física corresponde a la caída de la física clásica y a ella pertenecen las teorías relativistas de Albert Einstein, válida para cuerpos con altas velocidades y, la física cuántica de Max Planck, Werner Heisenberg, Niels Bohr y otros, con validez para partículas muy pequeñas y en las que se establecieron las leyes del cambio, pero, sin explicar la ley.

A esta segunda Era de la física debemos los fundamentos de una nueva visión del universo, de la naturaleza y del hombre.

Sus hallazgos más importantes son los siguientes:

1- La teoría especial de la relatividad (1905) y la teoría general de la relatividad (1915) de Albert Einstein hacían caer los conceptos de espacio y tiempo absolutos. Materia y energía constituyen un continuum. E=MC2  La ecuación más famosa de todas las ciencias.

2- De Broglie (1923) postula que la luz se comporta, unas veces como partícula y, otras veces, como onda inmaterial. Es lo que llamamos dualidad partícula-onda de la luz. En el fenómeno fotoeléctrico se comporta como una partícula. Los estudios de este fenómeno le valieron a Einstein el premio Nóbel de física en 1921. La luz modifica el estado físico de los objetos al tocarlos. Esto quiere decir que para observar un objeto nosotros tenemos que modificar su estado físico.

3- Werner Heisenberg enuncia su Principio de Incertidumbre según el cual no podemos conocer con exactitud la velocidad y posición de una partícula al mismo tiempo. Así, al conocer la velocidad de un electrón, desconocemos la posición exacta en que se encuentra y viceversa.

4- Aspect enunció su Principio de inseparabilidad según el cual dos fotones de una misma fuente y que se separan en direcciones opuestas, se comportan simultáneamente de igual manera, si a uno sólo de ellos lo sometemos a un cambio, por ejemplo cambiarle la polaridad al hacerlo pasar por un filtro.

5- El descubrimiento de una radiación de fondo (30 K) en todo el universo vino a confirmar la teoría de la Gran Explosión o Big Bang.

6- El hallazgo de que existen partículas sin masa como los fotones y las microondas. He aquí que la ciencia experimental por excelencia, la física, ha venido a descubrir un mundo insospechado, el mundo de lo inmaterial, ya que masa es la cantidad de materia que contiene un cuerpo, luego, si no poseen masa no tienen materia, son inmateriales, algo que queda más allá de la física, más claramente son metafísicas, son la última frontera visible entre la materia y el espíritu, entre el cerebro y la mente. Así, se cae el dogma de la física clásica que decía “todo lo que existe es materia”, pues, hay que convenir en que existen entidades inmateriales que transportan fuerzas; como por ejemplo, el fotón partícula inmaterial de la luz que transporta la fuerza electromagnética y que constituye todo lo que puede ser captado por los sentidos. Como también son inmateriales las  microondas y las usamos a diario para las transmisiones radiotelevisivas, y también para cocinar.

7- Además se ha derrumbado la causalidad física, pues, se han detectado efectos sin causa que los provoquen. Los físicos de partículas llaman a esto simultaneidad potencial en la relación de mutua no-interferencia. En experimentos en la llamada cámara de burbujas un hecho A produce un efecto B y simultáneamente se produce un hecho Csin relación de interferencia con A y B y viceversa.

8- Existen cuatro fuerzas en la naturaleza: la fuerza de la gravedad (Newton), la fuerza electromagnética (Maxwell), la fuerza nuclear fuerte y la fuerza nuclear débil (ya unificada con la electromagnética como fuerza electrodébil por los premios Nóbel (1979) Abdus Salam, Steve Weinberg y Sheldon L. Glashow

9- El mundo real es un mundo de probabilidades, de campos de fuerzas y de interacciones.

10- Se descubre así la unicidad entre universo, naturaleza y hombre; la inexistencia de solución de continuidad entre el espacio y el tiempo, materia y energía, materia y espíritu, cerebro y mente. Todo está unido de manera inextricable. Algo que ya conocían los místicos.

La pregunta central sería cómo es posible todo esto y qué consecuencias o utilidades pueden representar para la práctica de la psicoterapia.

3- IMPLICACIONES PARA LA PSICOTERAPIA

Pues bien, Para Nicolai Hartmann existen cuatro estratos categoriales del mundo: Material, biológico, psíquico y espiritual.

En sentido ascendente es fácil vislumbrar que cada estrato es superior en cualidades al inmediatamente inferior. Sin embargo se da una interacción dinámica entre todos ellos.

A partir de esta estratificación del mundo de N. Hartmann, se pudieron clasificar los sentimientos (K. Schneider y Lipps) en:

1. Físicos, como el dolor.

2- Vitales, como la tristeza y la alegría inmotivadas.

3- Psíquicos, como la alegría y la tristeza motivadas por un evento.

4- Espirituales, cuyas manifestaciones externas se expresan en las diferentes bellas artes, pero, en un sentido más profundo aluden a la relación del hombre con el Ser Superior, con el Creador. Es la trascendencia a través de la oración y la meditación.

Cada uno de estos estratos del mundo y de la vida sentimental no existe como compartimiento estanco, sino, cada uno existe a través de los otros en una relación de complementariedad.

La ciencia, la razón y la fe tampoco son compartimientos estancos, ni opuestos, sino, que cada uno le brinda soporte al otro en una relación de complementariedad.

Los avances extraordinarios que hemos hecho en el campo de los neurotransmisores, y del universo sináptico, nos permiten aseverar que el soporte de la vida sentimental se encuentra en el nivel de funcionamiento de la sustancia activadora reticular ascendente y que la sinapsis funciona como un acelerador de partículas, como un ciclotrón. Todo el proceso de síntesis, emisión y recaptación de neurotransmisores está mediado por influjos, no sólo eléctricos, sino, enzimáticos; más aún, como ha señalado el Prof. Pablo Iñiguez (1994), la propia enzima funciona como un ciclotrón: “…explicar la actividad enzimática como el resultado de la mecánica cuántica asociada a la conducta de los sistemas complejos y, así, las enzimas aparecen como verdaderos ciclotrones biológicos impulsados por mecanismos de retroalimentación”.

El hecho es que la sinapsis nunca está en silencio y se mantiene activo a base de potenciales de baja frecuencia de modo que el cerebro se entrena en miles de procesos psiconeuroendócrinos simultáneos, así, debe dilucidarse que nuestras actividades, nuestro nivel de tensión emocional, etc. van a influir en nuestra salud mental porque nuestro cerebro se “educa” a sí mismo continuamente.

No es nada nuevo, pero, sí descuidado por muchos investigadores y clínicos de la llamada “década del cerebro”. Las técnicas de relajación, la meditación, la oración, el biofeedback y la misma psicoterapia, sirven para modificar el funcionamiento cerebral y así, modular, afinar, encauzar la salud mental de las personas.

Sánchez-Martínez y Barrientos señalan en “Psiquiatría Social y Comunitaria” (2001), que “la historia de las curaciones por la fe está repleta de ejemplos de curaciones milagrosas producidas por diversos sujetos o técnicas de carácter extraordinario” (Pág. 481). Más adelante refieren: “Recientemente falleció el padre Emiliano Tardif, un sacerdote católico, a cuya iglesia la “Casa de la Anunciación” acudían numerosos fieles en búsqueda de restablecer su salud mediante la fe en las curaciones milagrosas del religioso” (Pág. 482), para luego concluir que: “En resumen la fe religiosa es un importante recurso para aliviar la ansiedad personal y, además, protege contra la ansiedad generada por el sentimiento de desamparo en relación a las poderosas fuerzas sobrenaturales. Otra ventaja que la religión ofrece a la persona es la promesa de la vida eterna, la cual proporciona seguridad contra la muerte. También ofrece mecanismos para expiar la culpa, tales como la confesión, la oración y los actos caritativos”. (Pág. 484).

Muchos años antes, Carl Gustav Jung (1875-1961) y, Víctor Frankl (1905-1998) habían introducido en la psicología y la psicoterapia conceptos que aludían a lo trascendente. Los psicólogos clínicos conocen en profundidad la postura de estos maestros.

La psicoterapia debe ser entendida como el conjunto de acciones psicológicas beneficiosas que ejerce el psicoterapeuta a través del lenguaje verbal y preverbal, en la situación psicoterapéutica.

Los psicólogos y psiquíatras utilizan recursos psicoterapéuticos universales como ventilación, persuasión, sugestión y apoyo, pero existen muchos otros tipos de psicoterapia que se corresponden con diferentes posturas o escuelas psicológicas o con las ideas de sus creadores.

1- Psicoanálisis (Freud): Busca la reorganización de la estructura del carácter con disminución de las defensas patológicas. Pretende la comprensión de los síntomas y corregir retrasos en el desarrollo de personalidades que, por lo demás, son maduras en otros aspectos.

2- Terapia Psicoanalítica: Se basa en el psicoanálisis, pero, hace hincapié en el análisis.

3- Terapia de relación: Se fundamenta en el psicoanálisis. Busca el desarrollo de la personalidad inmadura mediante la relación catalítica con el terapeuta.

4- Terapia de apoyo: Restablecimiento del equilibrio anterior al conflicto. Reducción de la ansiedad ante situaciones nuevas. Ayuda para mitigar situaciones que no se pueden modificar.

5- Psicoterapia breve (Carl Rogers): Se basa en el psicoanálisis, pero, reduce el número de sesiones a (30). Se dedica a resolver un conflicto focalizado suprimiendo o produciendo ansiedad.

6- Manipulación ambiental: Nos abocamos a modificar el medio ambiente. Por ejemplo, unas vacaciones para un sujeto cargado de trabajo, un hogar adoptivo para un niño sufriendo abuso o abandono.

7- Terapia conductual y Biofeedback: En el terreno de las fobias y problemas de aprendizaje. También en reacciones psicosomáticas.

8- Entrenamiento autógeno (Schultz): relajación muscular y respiratoria autoconcentrativa. Útil en cuadros ansiosos, distonías neurovegetativas, etc.

9- Psicoterapia de grupo: Pueden  hacerse en grupos homogéneos (Alcohólicos, adictos, obesos, etc.) o heterogéneos. Se analizan las interacciones que se dan entre los miembros del grupo y las opiniones y sentimientos que surgen entre los participantes.

10- Terapia sistémica familiar: Tratar a familia como un sistema complejo.

11- Terapia cognitiva (Aaron Beck): Deriva de cuatro cuerpos teóricos que son: El psicoanálisis, la filosofía fenomenológica de Husserl, la psicología cognitiva y la psicología conductual. La tríada cognitiva consiste en cogniciones negativas relativas a uno mismo, hacia el mundo y hacia el propio futuro. Esto incluye cuatro procesos:

a) La generación de pensamientos automáticos.

b) La comprobación de los pensamientos automáticos.

c) La identificación de las suposiciones subyacentes desadaptadas.

d) La comprobación de las suposiciones desadaptadas.

12- Análisis existencial (L. Binswanger): E. Husserl da importancia al “darse cuenta de las cosas”. M. Scheler da prioridad al valorar y al actuar del hombre. M. Heidegger se centra en el “Dasein” (Ser-ahí) cuya estructura fundamental es el “estar-en-el-mundo” (In der welt sein). Esta última es la que aborda Binswanger en su analítica existencial  cuando plantea el análisis del “encuentro” (M. Buber y K. Jaspers) con el enfermo mental. Nos enfocamos en analizar el mundo, el sujeto, los objetos y su hacer o actuar.

13- Análisis existencial y logoterapia (Victor Frankl): Establecida por el autor hacia la década de los años treinta, pero, desarrollada en los años 80 y 90. Tiene como meta llegar a vivir con autoaprobación, esto es, con autenticidad. No es sólo el “conocerse a sí mismo” de los griegos, sino, aceptar a plenitud dicho conocimiento.

En el centro del análisis existencial está el concepto de “existencia”, esto es, una vida construida con pleno sentido, en libertad, fidelidad a sí mismo (autenticidad), y responsabilidad. Existir en el encuentro, el intercambio dialógico entre la persona y su mundo. Entiende el ser persona humana como un permanente “estar-en-pregunta”.

Las experiencias de V. Frankl como prisionero de cuatro campos de concentración en la Alemania nazi sirvieron de base a la enunciación de su análisis existencial y la logoterapia.

4- EPÍLOGO.

He planteado sólo los fundamentos de este llamado a acoger este nuevo tipo de pensamiento metarrealista, basado en la complementariedad de materia-espíritu y, cerebro-mente. Acorde con los postulados de la nueva física.

Es un llamado a superar las limitaciones del positivismo a ultranza, según el cual sólo existe aquello que se puede medir, pesar, saborear, oler, etc. en definitiva lo que puede ser captado por los sentidos.

Pero, no es sólo superar el positivismo, sino, lograr una vuelta a la búsqueda de sentido de la existencia, una vuelta a los valores más sagrados de la humanidad, como la solidaridad entre los hombres, sus anhelos de justicia, de búsqueda de la verdad, asumir que vivir con responsabilidad posee mayor rango emocional y espiritual que la propia libertad.

La libertad puede ser utilizada para hacer el mal, asumir la vida con responsabilidad siempre orientará al hombre hacia el bien y el equilibrio emocional.

A pesar de los éxitos extraordinarios de la década del cerebro no debemos abandonar lo propiamente humano de nuestras disciplinas. Como ha dicho Victor Frankl. “El éxito, como la felicidad, no se pueden buscar, llegan en forma de efecto secundario de una dedicación personal a algo más importante y trascendente que uno mismo”.

Por su lado, John Nasbitt nos señala que “El avance más excitante del siglo XXI no tendrá nada que ver con la tecnología, sino, con la expansión del concepto de lo que significa ser humano”.

Este sería uno de los aspectos cruciales de una nueva forma de hacer psicoterapia, descubrir el conjunto de significados ocultos en ese ser particular, único e irrepetible sujeto sufriente, que se aproxima a nosotros; sujetos sanadores en busca de ayuda.

Juan Pablo II, nos señala que “esta etapa de la historia exige profundizar, como quizás no se había hecho hasta ahora, en la vertiente teórica y práctica de las ciencias, y de ello depende en buena parte el futuro de la humanidad. No hay oposición entre la ciencia y la fe…científicos y teólogos deben orientarse hacia el desarrollo de un dialogo constructivo que haga posible el examen del fascinante misterio del hombre”.

Todo el conjunto del conocimiento humano conforma las ciencias, sean estas naturales como la física y la biología; sean humanidades como la historia, la filosofía y la psicología. Ellas forman un todo inextricable y misterioso, todavía por explorar y sin embargo, dones valiosos que nos da el Creador, como lo expresa Santiago en su carta. “Todo don valioso, todo don perfecto, procede de lo alto, del Padre de las luces, donde no hay mudanza ni sombra de variación” (Stgo. 1.17).

Muchas gracias por su tolerancia conmigo.

 

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