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Diferencias entre Freud y Jung

Diferencias entre Freud y Jung

 

Es erróneo pensar en Jung como un discípulo de Freud, porque Jung ya tenía estudios psicológicos importantes antes de conocer a Freud, más bien fue un colaborador, quizás el más importante en su momento.

Sus teorías difieren en que mientras Freud creía que el inconsciente posee las pulsiones más primitivas y reprimidas del ser humano movilizadas por una energía llamada libido (de naturaleza sexual exclusivamente), Jung por su parte creía que en el inconsciente esta todo aquello que hace al hombre un ser creativo y en búsqueda de su autodesarrollo, así como que la libido también es una energía creativa y creadora. Desde esas tesis se ramifican todas las demás diferencias. 

Freud divide al aparato psíquico en consciente, preconsciente e inconsciente. Mientras que Jung solo nos habla de inconsciente personal e inconsciente colectivo. 

Freud habla de tres instancias psíquicas a las que llama: Ello, yo y superyó. Es el yo quien media entre las exigencias del ello y del superyó. Jung no considera más que al “yo”, que explica se debate entre la información que le llega del inconsciente personal y el inconsciente colectivo, pero no son las versiones junguianas del ello y el superyó, sino que tienen actividades y necesidades diferentes. 

Freud creía que el objetivo de su método era fortalecer al “yo” sobre las otras dos, para poder desarrollar dos objetivos limitativos; amar y trabajar. Jung fue mas alla y creía que el “yo” era algo imperfecto por lo que su método buscaba que el yo se desarrollara más ampliamente hasta algo que denomino self (sí mismo) que es el clímax del desarrollo humano.

Freud pensaba que todos los seres humanos tienen un complejo que denomino complejo de Edipo, para el todos los seres humanos en algún momento de su vida desarrollan este complejo y tienen que vivir con el o resolverlo. Jung en cambio creía que los complejos en el ser humano son infinitos como lo comprobó al analizar la mitología y los sueños de sus pacientes. Estudiando los complejos fue que encontró que en la psique existen estructuras y patrones ancestrales que denomino arquetipos y que emanan del inconsciente colectivo; estos arquetipos también son muchos pero en su obra se intereso en identificar algunos: anima, animus, sombra, mago, niño divino, Dios, etc.

Freud se dedico a estudiar el inconsciente de los neuróticos, mientras que Jung también se intereso en los psicóticos que no consideraba fueran caso perdido (como creía Freud). Jung llego afirmar que el inconsciente del psicótico de su tiempo tenia similitud con el inconsciente del hombre primitivo, eso lo llevo a investigar la mitología pagana, la astrología, la alquimia, etc. Con la intención de comprender el inconsciente colectivo y toda la influencia que ejerce en el ser humano. 

Para Jung, la asociación libre, tal como la empleó Freud, resulta engañosa y lo que él quería era mantenerse “lo más cerca posible del sueño mismo y excluir todas las ideas que no hicieran al caso y las asociaciones que pudiera evocar”. 
 
LA PSICOLOGÍA ANALÍTICA DE CARL JUNG

Carl Jung (1875-1961) mantuvo una intensa relación con Freud, pronto rota por importantes discrepancias teóricas. Rechazó la psicología que buscaba una fundamentación de sus explicaciones en el orden físico, enfoque que caracterizó como “psicología sin alma”. 

Las diferencias respecto del pensamiento freudiano se centran principalmente en los conceptos de libido y de inconsciente.

Libido: para Jung es la energía psíquica en general, en contraste con el planteamiento freudiano que la identifica más con la energía sexual. 
Inconsciente: también aquí Jung rechaza la primacía que Freud daba a los elementos sexuales, Jung mantuvo que cuestiones religiosas, distintas formas de ver el mundo, e incluso factores políticos y culturales pueden influir más que los instintos sexuales en la vida inconsciente. Pero más importante es la diferencia en este otro aspecto: como Freud, admite la existencia de un inconsciente personal, fruto de los contenidos reprimidos de origen infantil, pero añade la existencia de un inconsciente colectivo, más profundo que el anterior, de naturaleza universal, por lo tanto con contenidos y modos de comportamiento que son los mismos en todos los individuos. En el inconsciente colectivo destaca lo que Jung llamaba arquetipo: imágenes primordiales relativas a constantes humanas.

Algunos arquetipos importantes:

La Sombra: representa la parte negativa del sujeto, el inconsciente reprimido. 

El Ánima y el Animus. Anima: representa la parte femenina presente en el hombre y generalmente reprimida por él. Su inversa es el Animus o parte masculina presente en las mujeres. 

El Tesoro: representa la meta y la plenitud deseada por la persona. 

El Mandala: representación de la armonía perfecta de los opuestos, su integración total en el psiquismo.

En el inconsciente personal Jung encuentra como elementos destacados los complejos afectivos: el complejo reúne imágenes y energías relativamente independientes del resto del psiquismo; forma algo así como un psiquismo independiente dentro del sujeto. Una persona con un complejo es una persona escindida. Jung sitúa en los complejos el origen de toda perturbación mental; del mismo modo que para Freud los sueños eran la “vía regia” de acceso al inconsciente, así serán los complejos para Jung.

Terapia: una novedad de Jung fue el uso de test de asociaciones verbales: el terapeuta le pide al paciente que responda con lo que primero acuda a su mente ante una serie de palabras-estímulo. El psicoanalista mide con un cronómetro el tiempo de reacción entre el estímulo (palabras como “agua”, “círculo”, “azul”, “cuchillo”…) y la respuesta. Si el sujeto tarda en responder a la palabra-estímulo ello es señal de la existencia de un complejo en el que el analista debe investigar.

También fueron importantes sus aportaciones en el campo de la personalidad (con sus clasificaciones de tipos psicológicos) y su consideración de que el tratamiento terapéutico debe culminar en el proceso de individuación: desarrollo de la individualidad del paciente, ampliación de su conciencia y autonomía personal. Se cifra la salud en la autorregulación personal y en la armonía entre contrarios. Para este fin el terapeuta busca la colaboración activa del paciente y emplea también el análisis de los sueños y otras creaciones como dibujos o escritos.

El PSICOANALISIS DE FREUD

Sigmund Freud (1856-1939), fundador de esta escuela, desarrolla su teoría sobre el psiquismo y el tratamiento de sus alteraciones en la misma época en la que la psicología se construye como ciencia independiente (finales del siglo XIX y primeras décadas del XX). El psicoanálisis tiene su propio desarrollo, ortodoxia y cismas, y ha conocido enfrentamientos tanto en su interior como con otras teorías psicológicas. Su impacto ha sido enorme: en el lenguaje del hombre de la calle, en la idea que debemos tenemos del ser humano, y, naturalmente, en la propia psicología. Se han ofrecido múltiples críticas a la teoría, método y terapéutica psicoanalítica, a pesar de lo cual no se puede negar su presencia en la psicología actual. 

Es un método de investigación, basado principalmente en la interpretación de la asociación libre y con el objetivo de hacer accesibles los significados inconscientes de las manifestaciones (palabras, sueños, actos, fantasías) de los individuos. 

Es un método terapéutico para el tratamiento de los trastornos neuróticos.

Es un conjunto de teorías de psicología y psicopatología.

Objeto del psicoanálisis: el inconsciente. Tesis esencial de esta escuela: el psiquismo no se reduce a lo consciente. Los contenidos inconscientes tienen un papel determinante de la vida psíquica.

Método del psicoanálisis: interpretación de las distintas producciones del sujeto, principalmente de las asociaciones libres, aunque también de los sueños. Como método clínico se centrará en el análisis en profundidad de los casos particulares. 
Propósito del psicoanálisis: el robustecimiento del psiquismo consciente. 

Principales conceptos del psicoanálisis 

Concepción del aparato psíquico 

Dado que concibe el psiquismo como formado por sistemas con características y funciones distintas y dispuestas en determinado orden, Freud utilizó el concepto de tópica.

a) Primera tópica: el psiquismo está formado por los sistemas consciente, preconsciente e inconsciente.

Contenidos conscientes: son datos inmediatos de la conciencia, responden a las leyes de la lógica y están gobernados por el principio de realidad, por lo que busca la adaptación al mundo exterior. Mediante el sistema percepción-conciencia está vuelta hacia el mundo exterior, aunque también es capaz de atender a los estímulos procedentes de la vida psíquica interior. 

Contenidos inconscientes: sólo pueden ser inferidos pues el sujeto no es consciente de ellos; no les afecta las leyes de la lógica ni categorías como el tiempo y el espacio. Están regidos por el principio del placer (inclinación a la realización inmediata del deseo, y con ello de la gratificación), del que la realización alucinatoria del deseo es una de su principales manifestaciones. Son de dos clases:

Los sujetos a represión (dinámicamente inconscientes). 

Los inconscientes en un momento determinado pero que pueden transformarse en conscientes porque no son reprimidos por el sujeto. Son los contenidos preconscientes. 

b) Segunda tópica. Estructura del aparato psíquico:

Yo: se identifica con el consciente y representaría la razón y al sentido común: se gobierna por el principio de realidad. 

Ello: se corresponde con el inconsciente, depositario de los instintos y gobernado por el principio del placer. Desorganizado, emocional, oscuro y difícilmente accesible. 

Super-yo: procede de la introyección (incorporación de algo exterior) de las figuras de los progenitores, tal como eran vividas en la niñez y depositarias de lo que está bien y mal. Incluye elementos conscientes e inconscientes. La culpa se produce cuando la conducta entra en conflicto con el super-yo.

Freud creyó que existe una relación antagónica y conflictiva ente las tres instancias. El yo debe buscar la armonización y acaba sirviendo a “tres severos amos”: 

La realidad: fracaso: angustia real. 

Al Súperyo; fracaso: angustia moral. 

Al Ello: fracaso: angustia neurótica. 

El objetivo del psicoanálisis es robustecer el yo, hacerlo más independiente del super-yo y ampliar su dominio sobre el ello.

Libido: forma de energía; tiene su origen en el ello. En un primer momento la concibió como energía específicamente perteneciente a los instintos sexuales (al ello, por tanto). Después supuso que el yo también la poseía, aunque derivada de la del ello.

Etapas del desarrollo de la libido, que van desde el nacimiento a la adolescencia.

Oral, anal, fálica y genital, cuya fuente de placer libidinal es, respectivamente, la estimulación de la boca, el ano, el pene y los genitales. Su exceso y falta de gratificación pueden provocar trastornos en la vida adulta.

Etapa de latencia: entre la fálica y la genital; en ella las demandas libidinales quedan latentes. 

Los instintos: en su formulación final, Freud defendió la existencia de Instinto de vida (Eros), cuya forma de energía es la libido. 

Instinto de muerte (Tanatos): impulsa hacia la desorganización, la muerte. El tipo de energía que le corresponde recibe el nombre en algunos textos de “destruido”. 

Tratamientos psicoanalíticos: en su origen ligado a la comprensión y tratamiento de la histeria. 

a) Catarsis (o método catártico) (antecedente del psicoanálisis). Fue el primero utilizado por Freud y básicamente consistía en aplicar la hipnosis. Éste método le enseñó que: 

Las alteraciones somáticas (corporales) de la enfermedad son consecuencia de influencias psíquicas. 

Existen procesos anímicos inconscientes y ligados a la enfermedad.

A partir de estudios de Charcot y de Breuer, Freud formuló su teoría explicativa de los síntomas histéricos:

Los síntomas se generan en situaciones en las que se reprime una acción; los síntomas sustituyen a las acciones reprimidas. 

Los motivos y los impulsos anímicos que dan lugar a la histeria quedan fuera de la consciencia del paciente, perdurando los síntomas.

Tratamiento: la hipnosis le permitía al sujeto revivir el suceso traumático originario, lo que traía consigo la desaparición de los síntomas.

b) Asociación libre. Sustituye al hipnotismo.

Regla analítica fundamental: el paciente debe comunicar al analista todo lo que se le ocurra, sin que su pensamiento esté controlado por reflexión consciente. Fundamento de la regla: la asociación libre en realidad no lo es puesto que las ocurrencias del paciente, su discurso, estaría determinado por el material inconsciente. 

El analista debe utilizar este material y a partir de su interpretación, debe reconstruir los contenidos psíquicos olvidados por el paciente. En el transcurso del tratamiento el paciente muestra una resistencia constante e intensa que le dificulta para aceptar sus propias vivencias. De este hecho derivó Freud su teoría de la represión: ciertas impresiones e impulsos anímicos pueden ser apartados de la conciencia y la memoria por fuerzas anímicas y ser sustituidas por los síntomas que componen la enfermedad. La represión proviene del yo del paciente y está generalmente dirigida hacia impulsos sexuales.

De estos hechos obtuvo las siguientes conclusiones: 

a) Los síntomas sustituyen a satisfacciones prohibidas. 

b) Las vivencias infantiles son fundamentales en la vida de las personas pues dejan disposiciones imborrables. 

c) Existe una sexualidad infantil.

De todas las vivencias infantiles destaca el complejo de Edipo, en el que Freud creyó encontrar la base de la neurosis. Surge entre los 3 y los 5 años, consiste en la reunión de ideas y sentimientos inconscientes relacionados con el deseo de poseer al progenitor del sexo opuesto y eliminar al del mismo sexo, y su resolución se logra cuando el niño se identifica con el progenitor del mismo sexo. Si el sujeto sufre una “fijación” en esta etapa sobreviene la culpa, la rivalidad con el padre y el conflicto. 

En el transcurso de la terapia aparece el fundamental fenómeno de la transferencia. Por ella el paciente transfiere al analista ideas, sentimientos, deseos y actitudes que pertenecen a su relación con una figura significativa de su pasado (generalmente los padres). Dos tipos de transferencia: la positiva, compuesta de sentimientos de ternura, y la negativa, compuesta de sentimientos de hostilidad. Este hecho es fundamental para la resolución de la terapia. Relacionada con lo anterior está la neurosis de transferencia: neurosis artificial en la que se organizan las manifestaciones de la transferencia y se constituye en la relación con el analista. Su análisis permitirá el descubrimiento de la neurosis infantil.

El fenómeno de la transferencia muestra:

La extraordinaria importancia de las experiencias infantiles. 
Experiencias ligadas generalmente a la relación del niño con sus padres. 
Estas experiencias relacionales tienen a repetirse en la vida posterior del individuo. Puesto que en la transferencia el paciente tiene a reproducir las peculiares relaciones que mantenía con sus padres, el analista debe contar con este material para sus conclusiones.

Contratrasferencia: se da cuando es el analista el que transfiere ideas, sentimientos o actitudes al paciente. Puede perturbar el análisis.

Regla de abstinencia: por ella el analista niega al paciente los deseos o satisfacciones que reclama, negándose a asumir el papel que el paciente le quiere asignar.

Otros elementos a tener en cuenta para el análisis: 

Actos fallidos: errores o fallos en la conducta o el habla en asuntos en los que habitualmente no se producen. Con frecuencia se suelen interpretar como falta de atención, sin embargo para Freud son la muestra de procesos inconscientes o intenciones reprimidas.

Sueños: para Freud eran la “vía regia” hacia el inconsciente. Son ejemplo paradigmático de actividad inconsciente y comparten la estructura de los síntomas neuróticos. Distingue entre el contenido manifiesto (lo soñado, lo que aparenta el sueño) y el contenido latente (su auténtico significado).

Para enmascarar las ideas latentes, el soñador emplea varios mecanismos: 

Condensación (concentrar varias ideas latentes en una o pocas ideas o contenidos manifiestos). 

Desplazamiento (desplazar en los espacios de importancia del sueño lo principal del contenido latente a un lugar secundario del relato en que consiste el contenido manifiesto, o lo secundario a uno principal). 

Dramatización (expresar en forma de historia un contenido latente). 

Simbolización (emplear en el contenido manifiesto símbolos para enmascarar los contenidos latentes).

Una de las funciones principales del soñar: la realización simbólica del deseo.

Finalmente, dado que los actos fallidos y los sueños están presentes en las personas normales, no sólo en los neuróticos, Freud pudo decir que el psicoanálisis no era únicamente una terapia para la neurosis sino también una nueva psicología.

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Publicado en: Psicología y Psiquiatría
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